Al fin he encontrado las formas del tiempo…
Tiene tanta materia
como el acero frío
deja marcas como el carbón yerto;
pero el tiempo tiene formas…
Solo basta observar el otoño profanar las hojas,
el cementerio es prueba inmóvil de su existencia.
El tiempo tiene formas…
El miedo es una de ellas.
El áspero camino a la finitud, es su costado sanguíneo,
la reincorporación matutina su relieve.
¡Señores!, el tiempo también tiene formas,
mecánicas, abstractas, obsoletas,
formas informes,
pero siempre nos duelen.
El cuerpo incólume es un trazo,
la historia solo una marca lejana.
Yo no lo creía, pero el tiempo tiene formas.
Tanta forma
como la mirada lúgubre,
como el abismo,
como un continente.
Pero la forma del tiempo es diferente a todas las otras.
El reloj es solo su cáscara biodegradable,
el cadáver, la vitamina que lo magnifica
cuando el verso encuentra su fin…
Pero la poesía continúa,
Como el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario