Un hombre no vale nada en sí mismo; su importancia, su peso, surge de su acción sobre los demás."

Almafuerte

viernes, 25 de junio de 2010

themistopoloi

Por los cuatro puntos,
se deja entrever la efigie de Themis.
Sus trapos confusos,
su brazo cansado
de sostener el blasón que gravita en el polo más humano
de la carne.
El oxigeno del aire maldito
oxida los filos de su espada,
hojalata mediocre,
analogía de los techos blasfemados por la lluvia.
La hipocresía del hombre se mimetiza
con las deidades.
Vil ignorancia,
que enceguece las limitaciones voraces
de la esencia terrestre,
sostén de sueños perpetuos.
Las victimas ya se cobraron quinientos dieciocho años.
La leyenda sigue arrebatando horizontes,
la balanza corrompida con pesas nefastas,
arquitectura mendaz,
contiene las mascaras de la abyección.
Estatua sacrosanta,
desfiladero de bestias famélicas,
inevitable creación humana
para distraer nuestra incapacidad sísmica
de ser justos.

miércoles, 16 de junio de 2010

INFANCIA.

Ví girar tu cabeza cuando cerraste el portón.
Siempre lo hacías de revés,
pero hoy volteaste.
Tu boca se precipitaba por dejarme un recuerdo.
Vi girar tu cabeza,
cuando te alejaste,
de espaldas,
conociendo el desenlace diario,
la rutina que nos quita un poco de hambre
de nosotros,
pero giraste.
Cada mañana te sorprendo abandonándome,
Para que apenas pasado el meridiano,
te reintegres a nuestro pacto de abrazos,
a nuestra dosis de besos
que nos recetamos
previendo todo llanto.
No te imaginas,
pero cuando tumbas la cabeza
me dejas tu misericordia,
tu caridad,
para que las memorias del tiempo
no profanen mi incólume atracción por ti.
Si alguna vez escuchas una voz,
será de aquella que te dice
que vuelvas la mirada;
hazlo.
Cuantas mañanas he omitido todo privilegio,
pero hoy miraste,
me encontraste,
esperando que tu cuerpo se perdiera entre el caos.
Y por un instante
le devolviste a nuestro Amor
su infancia,
cuando volteaste…

NEUTRALIDAD ABSORTA

Destino trágico, se pinta tu pelo amarillento
por el sol, indigna pincelada,
arte que profana tu calcinada inocencia,
por las noches, por las mañanas
ambiciosas de tu neutralidad absorta
que en tantas dosis al mundo falta
por la codicia de los que venden futuros,
de aquellos niños, que a cada paso reclaman
por sus vidas envilecidas,
por su conciencia inmaculada,
por haber pecado sin culpa,
para encontrar excusa a la falta,
que a otros tantos les perdonan,
sin exigirles a cambio nada.
Donde esta la misericordia,
que a tantas voces regalan,
para ellos que el fango pisan,
que el desprecio su hambre calla,
que no conocen de números,
de lisonjas, ni de palabras,
que les apague el olvido
que como sombra le acompaña,
hasta los harapos hediondos
que al maternal instinto remplazan.
Caótica suerte, niño pobre,
Por tu vida mi plegaria.

LAS FORMAS DEL TIEMPO

Al fin he encontrado las formas del tiempo…
Tiene tanta materia
como el acero frío
deja marcas como el carbón yerto;
pero el tiempo tiene formas…
Solo basta observar el otoño profanar las hojas,
el cementerio es prueba inmóvil de su existencia.
El tiempo tiene formas…
El miedo es una de ellas.
El áspero camino a la finitud, es su costado sanguíneo,
la reincorporación matutina su relieve.
¡Señores!, el tiempo también tiene formas,
mecánicas, abstractas, obsoletas,
formas informes,
pero siempre nos duelen.
El cuerpo incólume es un trazo,
la historia solo una marca lejana.
Yo no lo creía, pero el tiempo tiene formas.
Tanta forma
como la mirada lúgubre,
como el abismo,
como un continente.
Pero la forma del tiempo es diferente a todas las otras.
El reloj es solo su cáscara biodegradable,
el cadáver, la vitamina que lo magnifica
cuando el verso encuentra su fin…
Pero la poesía continúa,
Como el tiempo.

POEMA 1

Huyendo al exterminio, la esperanza humana.
Una reminiscencia que se encarna,
en la sangre
de la miseria,
de la sin chance,
del olvido,
del apostramiento,
de la nada,
de seguir pecando por la escasez.
Y su futuro decapitado, verdugos terrenales
que depredan la raza,
la injusticia compacta,
las raíces desechas, y el lamento se escarcha.
La lastima petrifica los corazones,
ya no se esparce nada.
Las calles son un bodrio
los grillos se sublevan,
las moscas exhalan el recuerdo
que deja la podredumbre malsana.
El Dios transita el firmamento
sin cetro y sin espada.
No escuchan,
no cantan,
no gritan,
no piden,
no aman,
no gravitan el suelo.
Entran en un foso que centrifuga el cuerpo y las almas.
La mirada inefable de las madres
transita otra infancia.
Imaginario sublime,
fantasía extraña.
Ojos lastimeros
secos
por el despilfarro de tantas lágrimas.